Infusiones y té

El uso de hierbas y plantas medicinales para preparar diferentes tipos de infusiones se remonta a los albores de la humanidad. Desde siempre se han utilizado las infusiones por sus propiedades medicinales. Por ejemplo, infusiones de hinojo para los gases, infusiones de jengibre por sus propiedades antiinflamatorias, infusiones relajantes para dormir como la valeriana, infusiones de tomillo para el sistema inmunitario, sen para el estreñimiento por su efecto laxante, infusiones para bajar la tensión, para bajar el azúcar, etc. También se utilizan infusiones para adelgazar, ya que los principios activos de algunas plantas pueden tener efecto adelgazante, quemagrasas o diurético.

Existe un sinfín de tipos de té, los más conocidos son: té verde, té rojo, té negro, té blanco y té azul. Todos proceden de la misma planta (Camellia sinensis) y comparten una serie de beneficios y propiedades comunes, tienen efecto estimulante, son una buena ayuda en dietas de adelgazamiento y ayudan en la prevención de enfermedades. Mención especial merecen los diferentes tipos de té verde por sus propiedades saludables: té kukicha, té bancha, té sencha, té matcha o gunpowder. Los diferentes tipos de té pueden tomarse combinados con diferentes plantas, frutas o especias, que les aportan agradables sabores y aromas. Como ejemplos muy conocidos tenemos el té moruno (té verde con menta), el té chai (té con mezcla de especias) o el té de jengibre.

Además del propiamente dicho, podemos disfrutar también de un delicioso rooibos, natural o con sabores, también con propiedades saludables pero libre de teína.